Derechos, deberes y valores

Derechos, deberes y valores
El maltrato infantil atenta contra los derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescentes

viernes, 25 de mayo de 2018

Cómo transmitir valores a los niños

Autor: José Antonio Marina

Fuente: https://www.conmishijos.com/educacion/valores/como-transmitir-valores-a-los-ninos/

Valores para la educación de los niños...

José Antonio Marina ha dedicado casi treinta años al estudio de la Fenomenología, la Psicología Genética, la Neurología, la Lingüística..., Sus palabras aportan luz sobre una cuestión que provoca mucha confusión actualmente: los valores.
Los valores deben estar presentes en la educación de los niños, sobre todo a través del ejemplo de los padres, por eso debemos saber cómo transmitírselos.
Consejos para educar en valores a los niños
P. ¿Qué son los valores?

R. Una cualidad de las cosas, las personas, las situaciones o los comportamientos que los hacen deseables o indeseables, agradables o dolorosos, atractivos o repulsivos, interesantes o aburridos. Los sentimientos nos ponen en relación con ellos.

P. Entonces ¿hay muchas clases de valores?

R. Desde luego. Hay valores alimentarios, económicos, deportivos, estéticos… Los valores éticos son tan solo un tipo de valor, aunque de excepcional importancia. Son aquellos que debemos realizar o evitar con nuestro comportamiento y, en algunos casos, proteger con las leyes.

P. ¿Se transmiten, se enseñan los valores?

R. Claro. Desde la cuna educamos afectivamente al niño para que se sienta atraído por unos valores y repelido por otros. Queremos que el niño sea valiente, seguro de sí mismo, respetuoso con los demás. Que no sea envidioso ni violento ni perezoso… Todas esas cosas son valores.

P. Además de los valores, ¿qué otros conceptos son esenciales?

R. La educación afectiva es solo un primer paso. En segundo lugar, hay que introducir desde muy pequeño en el niño el concepto de “deber”.

P. ¿No pueden ser perjudiciales para el niño esas imposiciones?

R. No. Los grandes educadores saben que el niño necesita una cierta disciplina para no sentirse perdido. Lo que ocurre es que los padres tienen que saber distinguir las cosas importantes de las accesorias.

P. ¿Qué valores son imprescindibles para vivir?

R. Todos aquellos cuya realización satisface alguna de las profundas necesidades humanas. Necesitamos ser queridos, estar rodeados de un ambiente de confianza y respeto, vivir en paz y sentirnos útiles apoyados por una red de afecto y de colaboración.

P. ¿Qué diferencia hay entre valores y buenos sentimientos?

R. Los buenos sentimientos permiten sintonizar mejor con los valores. Por ejemplo, es más fácil ayudar a una persona a la que compadezco, o respetar a quien admiro. El odio, la envidia, el desinterés hacen mucho más difícil el buen comportamiento.

P. ¿Sabemos los padres qué queremos transmitir a los hijos?

R. Casi siempre sabemos con mayor claridad lo que no queremos que lo que queremos. No queremos que sean desdichados, que pasen dificultades económicas, que fracasen, que pasen miedo, que tengan problemas familiares. Tampoco queremos que sean sinvergüenzas o malas personas.

La dificultad está en saber cómo podemos colaborar a que tan vagos deseos se realicen. Lo más fácil es fijarse en aspectos exteriores, como tener un buen trabajo o ganar dinero. Esto es necesario, pero insuficiente. Tenemos que procurar que vayan adquiriendo un modo de pensar, de sentir y de comportarse que les permita disfrutar de las cosas buenas, mantener relaciones agradables y estimulantes con los demás, colaborar con otros, evitar los miedos excesivos, controlar la agresividad, ser eficaz en el trabajo.

P. ¿Qué papel desempeña la autoridad de los padres?

R. Hay muchos padres que tienen miedo de imponerse a sus hijos. Es un miedo injustificado, porque los hijos necesitan puntos fijos de referencia, y la autoridad es necesaria para su estabilidad psicológica, con tal de que vaya acompañada de cariño.

Generalizando mucho, podríamos establecer las siguientes ecuaciones: Padres cálidos + restrictivos = niños positivos. Padres cálidos + permisivos = niños positivos, pero desobedientes. Padres hostiles + restrictivos = niños asociales, tímidos y autoagresivos. Padres hostiles + permisivos = niños desobedientes, agresivos, delincuentes. Vuelvo a decir que es una descripción orientativa, porque los seres humanos somos demasiado complicados para poder predecir con exactitud cualquier resultado.

P. ¿Qué les diría a los padres con niños de unos diez años?

R. En este momento hay que tranquilizar a muchos padres, demasiado preocupados por saber si lo están haciendo bien. Tienen que recuperar el sentido común. Los niños necesitan ternura y firmeza, tiempo y palabras, confiar y saber que sus padres están de su parte.

Dejarles que ellos peleen sus propias batallas, pero hacerles sentir un gran apoyo afectivo. No meter a los niños en peleas matrimoniales. Y limitar su horario de televisión y de ordenador. Los niños necesitan jugar con otros niños.

P. ¿Y a los padres de hijos adolescentes?

R. La adolescencia provoca con frecuencia situaciones conflictivas entre padres e hijos, por lo que conviene dar algunos consejos a los padres:

1. Acepte que la adolescencia es el momento en que el niño se separa de sus padres, pero recuerde también que no desea ser abandonado, es decir, que lo que quiere en el fondo es una “libertad protegida”.

2. Comprenda los problemas de su hijo adolescente, aunque a usted le parezcan ridículos.

3. Ayude a que su hijo esté integrado en una red de protección, por ejemplo conociendo a sus amigos, o a los padres de sus amigos, fomentando los lazos con la escuela, con grupos vecinales o con organizaciones deportivas o de ayuda.

4. Aliene las decisiones independientes, manteniendo con firmeza los límites de lo permitido. Hay muchas equivocaciones que no producen daño y que pueden servir para que aprendan. Por desgracia las equivocaciones de uno no sirven para otro.

P. ¿Y qué visión tienen de los valores morales?

R. Es difícil simplificar, porque hay un gran sector de la juventud muy insolidario y egocéntrico, mientras que otra parte colabora con Organizaciones No Gubernamentales. Lo que parece ser común a todos es la falta de interés por la política, de la que suelen desconfiar.

José Antonio Marina

jueves, 24 de mayo de 2018

Ante el maltrato infantil, los pediatras debemos estar alerta

La violencia sufrida por niños, niñas y adolescentes supone un infierno que tendrá consecuencias a corto, medio y largo plazo en su desarrollo y bienestar...

AUTORES: Narcisa Palomino Urda, Rafael Jiménez Alés. Grupo de Trabajo Familia y Menores de la AndAPap.

FOTO: Lcda. Norelys Rivas

Una profesional de la atención a la infancia ha sido imputada judicialmente por detectar un posible caso de abusos a una menor, que al parecer, luego no se confirmó. El asunto abre una agria polémica profesional y de enfrentamientos entre periodistas y pediatras, pero va más allá. No olvidemos al menor, nuestra única preocupación sigue siendo la infancia, ¿Cómo afecta este caso a la alerta que todo profesional debe tener cuando atiende los problemas de los críos? ¿Cómo afecta a docentes, psicólogos, policías o guardias civiles? Cualquiera que trabaje con la infancia puede quedar desprotegido ante la ley, por un lado, tiene la Obligación, con mayúsculas, de denunciar cualquier sospecha de abuso sexual o maltrato, pero por otro puede enfrentarse a la cárcel por ello. Además, se confirme o no tendrá que verse expuesto a los medios y al largo proceso judicial, aunque al final quede sobreseído. El caso lo recoge el escrito del fiscal que habla de "invención ". Y la réplica se la he pedido a quien podría ofrecerla mucho mejor que yo.
Cuando la infancia no es un sitio amable

La violencia sufrida por niños, niñas y adolescentes supone un infierno que tendrá consecuencias a corto, medio y largo plazo en su desarrollo y bienestar. Para ellos, la infancia no es un lugar amable. Cuando el terror acecha, y el enemigo está cerca, cuando las personas que agreden son las que les debieran proteger, cuidar y acompañar en esta etapa de la vida, el daño es especialmente doloroso. Cuando el amor, la confianza, la ternura y el respeto no son la base de la relación con alguna de las personas que les cuidan, y encuentran en su lugar amenazas, chantaje y violencia, ser una persona menor de edad se convierte en una pesadilla de la que es muy difícil salir ileso.
Los profesionales que trabajamos en contacto con la infancia, debemos estar alerta y ser garantes de sus derechos. Cuando estamos ante la sospecha de cualquier tipo de maltrato contra las personas menores de edad (físico, psicológico, abuso sexual, negligencia), tenemos la obligación de notificar esta situación de riesgo ante la autoridad competente para que la investigue. Si se confirma, se habrá protegido al menor. Si no, se habrá tratado de una falsa alarma, justificada por la extrema gravedad de los hechos sospechados y la absoluta indefensión de quien los padece.

Los Protocolos de actuación frente al maltrato infantil, tanto a nivel nacional, como autonómico, detallan los pasos a seguir ante estas situaciones. En ellos están implicadas las distintas administraciones de forma coordinada (fundamentalmente ámbito educativo, ámbito sanitario, ámbito judicial, Servicios Sociales, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado). Todo ello para preservar el interés superior del menor, que es el que debe guiar las actuaciones.

La violencia contra niños, niñas y adolescentes es una realidad bien conocida y comunicada por diversas instituciones y organismos que velan por la infancia. Prueba de la preocupación por este problema es la aprobación en el Congreso el 12 de septiembre de 2017, con el apoyo de todos los grupos parlamentarios, de una Proposición No de Ley que instaba al gobierno a elaborar una “Ley Integral contra la Violencia a la Infancia y Adolescencia” y que tiene de plazo hasta septiembre de 2018 para su elaboración.

Existen numerosos estudios que visibilizan esta terrible realidad y ponen de manifiesto que son muchos los niños, niñas y adolescentes maltratados en la infancia, en la mayoría de las ocasiones en el ámbito familiar o en el entorno cercano.

Entre ellos, el de UNICEF “Una situación habitual: violencia en las vidas de los niños y los adolescentes” y de la Fundación ANAR “Evolución de la violencia a la infancia en España según las víctimas (2009-2016)” en los que se aborda a nivel mundial y en nuestro país respectivamente, la incidencia de todo tipo de maltrato contra la infancia.

Respecto al abuso sexual infantil, se estima que uno de cada cinco menores sufre una situación de abuso sexual antes de cumplir 18 de edad. Save the Children publicó en septiembre de 2017 el documento “Ojos que no quieren ver”. Entre sus conclusiones, revelan que cuando un menor verbalizó en el colegio una vivencia de abuso sexual, solo se tomaron medidas en el 15 % de las ocasiones.

Campañas divulgativas como “Uno de cada Cinco” auspiciada en 2011 por el Consejo de Europa y la campaña #notecallescuéntalo (6), presentada por la Fundación Edelvives y la Fundación ANAR la semana pasada, son muy necesarias, porque los casos que salen a la luz son solo la punta del iceberg de una agresión que se da en el entorno cercano, tapada con el miedo, el poder, el pudor, la amenaza o la vergüenza.

Todas estas iniciativas van encaminadas a informar, prevenir y sensibilizar sobre una realidad insultante y cruel como es el maltrato contra las personas menores de edad. Una realidad que entre todos debemos cambiar porque es degradante, devastadora, y perjudicial para los niños, niñas y adolescente que la sufren, condenándolos, en muchas ocasiones, no solo a tener problemas físicos, psicológicos y sociales durante su infancia y adolescencia, sino que pueden llegar a truncar por completo su proyecto de vida.

Nos sorprende, en este contexto de sensibilización creciente frente a la violencia contra la infancia, la noticia que hemos leído en la prensa hace unos días y que informa sobre una pediatra que va a juicio por haber notificado la sospecha de abuso sexual en una adolescente, sospecha que posteriormente no se confirmó. Aun desconociendo los detalles de la instrucción de este proceso, nos preocupa que se cuestione la aplicación del protocolo de actuación, así como el trato periodístico que se le ha dado (se ha facilitado nombre, apellidos y lugar de trabajo de la profesional). Estas circunstancias han desatado una reacción de incredulidad, desconcierto e inseguridad entre muchos profesionales de distintos ámbitos que tienen en común el trabajo con la infancia.

Creemos que, en un tema tan grave, en el que se están dando pasos tan lentos en la protección hacia los menores, en el que las campañas pretenden romper el silencio, hace un flaco favor una noticia de este tipo. La información debe ser no solo rigurosa, sino responsable. Tanto la Asociación Andaluza de Pediatría de Atención Primaria (AndAPap), como la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), se han manifestado en este sentido. Asimismo, hacen un llamamiento a todos los profesionales para que, en el ejercicio de su labor, tengan siempre presente el interés superior del menor y defiendan sus derechos cuando sospechen que están siendo vulnerados.

Es responsabilidad de toda la sociedad y de los organismos que la representan, amparar al mensajero y no silenciarlo.

*Autores: Narcisa Palomino Urda, Rafael Jiménez Alés. Grupo de Trabajo Familia y Menores de la AndAPap.

VALORES: Los consejos de Moniquita. El Valor del Respeto.

IGUALDAD Y NO DISCRIMINACIÓN

miércoles, 23 de mayo de 2018

La infancia tiene derechos | Por qué lo hacemos | UNICEF

La infancia tiene derechos | Por qué lo hacemos | UNICEF

VALORES

Igualdad y no discriminación

imagen Tomada de: https://www.unicef.org/ecuador/booklet_derechos_bis.pdf

La igualdad y la no discriminación son principios básicos
de las normas internacionales de derechos humanos.
Toda persona, sin distinción, tiene derecho a disfrutar de
todos los derechos humanos, incluidos el derecho a la
igualdad de trato ante la ley y el derecho a ser protegido
contra la discriminación por diversos motivos, entre ellos
la orientación sexual, RAZA y la identidad de género. (https://www.unfe.org/wp-content/uploads/2017/05/Equality-and-Discrimination-Esp.pdf)

La igualdad y la no discriminación son dos conceptos que se encuentran estrechamente vinculados. En el pasado, el derecho a la no discriminación era considerado como el aspecto negativo del derecho a la igualdad, de manera que cualquier infracción a este derecho era considerada como discriminatoria.

El primero de los derechos del niño en la Declaración Universal de Derechos del niño es el Derecho de los niños a la igualdad, sin distinción de raza, religión o nacionalidad.
En el Titulo I de la Declaración de los derechos de los niños se habla de forma explicita del derecho a la igualdad y recoge que "todo niño disfrutará de los derechos anunciados en esta Declaración. Estos derechos serán reconocidos a todos los niños sin excepción alguna ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia".
Sin embargo hoy vemos como Los niños, niñas y adolescentes migrantes o de familias migrantes experimentan dificultades para ejercer plenamente su derecho a ser inscritos, a un nombre y a una nacionalidad, en condiciones de plena igualdad. El impacto de las medidas adoptadas (o la falta de ellas) en el peor de los casos en el contexto de la migración irregular y de un marco legislativo inadecuado, afecta directamente el ejercicio de los derechos de ellos a no ser separados de sus familiares, a la salud, la educación y el debido proceso, entre otros
Casualmente hoy en día se habla mucho del derecho a la igualdad de la no discriminación, pero parece mas letra muerta que otra cosa,"Todo niño tiene derecho a ser respetado se oye constantemente y está claro que no todos los niños son iguales, ni tienen las mismas costumbres, ni la misma educación, ni los mismos padres, o las mismas oportunidades, pero no por eso son diferentes y por tanto tienen el mismo derecho a ser respetado como individuo o como parte de una comunidad.

LA UNICEF dice: La Convención sobre los Derechos del Niño es el tratado más ampliamente ratificado en la historia. En él se establecen una amplia gama de disposiciones que abarcan derechos y libertades civiles, el entorno familiar, la salud básica y el bienestar, la educación, la recreación, las actividades culturales y las medidas especiales necesarias para su protección.

La Convención contiene varios “principios fundamentales” que sustentan todos los demás derechos de la infancia.
Se trata de la no discriminación, el interés superior del niño, el derecho a la supervivencia y el desarrollo, y la opinión del niño.
La no discriminación significa que todos los niños y las niñas tienen el mismo derecho a desarrollar su potencial, todos, en todas las situaciones, todo el tiempo y en todas partes.
El interés superior del niño debe ser una “una consideración primordial” en todas las medidas y decisiones que le atañen, y debe utilizarse para resolver cualquier confusión entre los diferentes derechos.
El derecho la supervivencia y el desarrollo subraya la importancia fundamental que significa asegurar el acceso a los servicios básicos y la igualdad de oportunidades para que los niños y las niñas logren alcanzar un desarrollo completo.

Por la infancia "No a la DISCRIMINACION SI a la IGUALDAD"


https://www.humanium.org/es/declaracion-de-los-derechos-del-nino-texto-completo/

Concepto de respeto: Qué es, tipos, ejemplos, aprende y enseña a respetar

Concepto de respeto: Qué es, tipos, ejemplos, aprende y enseña a respetar: Concepto de respeto: qué es, definición, tipos y ejemplos. Enseñar a respetar, y ser respetados. Respetarse a uno mismo y a los demás

martes, 22 de mayo de 2018

VALORES

RESPETO...
El Respeto como Valor

Segun la Real Academia, La palabra respeto proviene del latín respectus y significa “atención” o “consideración”. De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española (RAE), el respeto está relacionado con la veneración o el acatamiento que se hace a alguien. El respeto incluye miramiento, consideración y deferencia.

Entonces podemos concluir que El respeto es un valor que permite que el hombre pueda reconocer, aceptar, apreciar y valorar las cualidades del prójimo y sus derechos. Es decir, el respeto es el reconocimiento del valor propio y de los derechos de los individuos y de la sociedad. ademas no solo se manifiesta hacia la actuación de las personas o hacia las leyes, También se expresa hacia la autoridad, como sucede con los alumnos y sus maestros o los hijos y sus padres.
El respeto permite que la sociedad viva en paz, en una sana convivencia en base a normas e instituciones. Implica reconocer en sí y en los demás los derechos y las obligaciones, es un valor muy demandado en nuestra sociedad. Esto quiere decir que las personas debemos ser educadas y saber cómo tratar a los demás. El respeto se debe inculcar a los niños y niñas desde pequeños ya que, cuanto más mayores sean, más difícil será que asimilen la importancia de este valor.
¿Se enseña el Respeto como valor a los niños en la actualidad? es una interrogante que a menudo surge en las conversaciones de padres y también es muy común escuchar las frases "es que se han perdido los valores" o "en la escuela ya no se enseñan los valores" y no puedo dejar de pensar íntimamente ¿se han perdido o se han dejado de enseñar? y la respuesta mas obvia parece ser que se han dejado de enseñar y la familia se ha olvidado del papel Protagonico que tiene en este proceso "Formar en Valores", son ellos los primeros modelos a seguir que tienen los infantes, porque no se puede olvidar que es el hogar la primera escuela de los niños y niñas, es la familia la principal fuente de aprendizaje de Valores, es allí donde los pequeños son formados en los valores que luego van a ser reforzados en la escuela.

Si quieres enseñar a respetar es importante dar ejemplo, porque es bien sabido que solo con el ejemplo se puede modelar y ademas es necesario mantener siempre un tono calmado, cuando se trata de orientar o enseñar algo a los niños. No se puede olvidar que Gritar a una persona se considera también una falta de respeto. Aunque puede resultar difícil en algunos momentos de frustración con los hijos, es necesario intentar no gritar.
las etiquetas negativas, o insultos puede resultar perjudicial cuando se trata de inculcar en los niños "El Respeto como Valor", Decir a los hijo: “eres un niño malo” "no sirves para nada", "eres igualito a tal o cual" "no haces nada bien", “eres un inútil” es muy perjudicial para la autoestima pero también fomenta una actitud irrespetuosa en él. Por ello, cuando se comporte mal, es mejor decirle: “Eso que has hecho está mal”, es mas recomendable y educativo centrarse en su acción no juzgando al niño...
actualmente se habla de Respeto y Diversidad en una misma oración y es que La solidaridad y respeto a la diversidad son valores que nos invitan a reflexionar sobre una de las caras que debe tener la educación de hoy. La solidaridad, significa que las personas que la practican han desarrollado la capacidad de comprender el sentido de la vida y de ser humano. Los niños deben saber que la diversidad nos trae riquezas de informaciones y de experiencias. Que podemos aprender mucho con las diferencias, en lugar de criticarla, debemos aprender con ella y darle su real valor. Esa es una tarea importante principalmente en los días actuales en que cada día son más las familias que emigran e imigran de un lugar a otro.
Como Derecho Fundamental El niño debe ser protegido contra todas las prácticas que puedan fomentar la discriminación y cualquier practica que atente contra la diversidad. Ademas de ello debe ser educado en un espíritu de solidaridad, tolerancia, amistad, comprensión, paz y fraternidad como valores asociados al RESPETO.

lunes, 7 de octubre de 2013

No más golpes, corrígeme sin pegarme... Por Martha Ordóñez*


COLUMNISTA INVITADA: Estudio realizado por científicos alemanes demuestra la reducción de la criminalidad en países en los que los padres no castigan físicamente a sus hijos.

No más golpes, corrígeme sin pegarme. Martha Ordóñez
Martha Ordóñez
Foto: SEMANA

Unos 18.000 casos de maltrato infantil se han presentado entre enero y agosto de este año, según el ICBF. En el 2012, solo en Bogotá se presentaron más de 5.000 denuncias de violencia contra niños.

Las cifras muestran el saldo preocupante para la niñez colombiana. Lo
s niños, niñas y adolescentes siguen siendo las principales víctimas del castigo físico y de la violencia sexual. Los golpes siguen presentes en los hogares de la capital y se convierten en la principal forma en la que los padres reprenden a sus hijos. Según la Encuesta Nacional de Salud, en Bogotá 7 de cada 10 madres usan los golpes como método de corrección, mientras que 5 de cada 10 padres recurren a esta práctica.

Durante más de 10 años como periodista y ahora como Concejal de Bogotá he liderado una campaña de responsabilidad social llamada. “No más golpes, corrígeme sin pegarme”, con la que se busca crear conciencia en los adultos que los golpes no son la manera de educar ni castigar a nuestros infantes. La violencia solo genera violencia y esto no es una frase de cajón, los estudios lo demuestran.

La reciente publicación en The Economist sobre un estudio realizado durante 20 años por el Instituto de Investigación Criminológica de la Baja Sajonia, en Alemania, muestra la clara relación entre castigo en la infancia y criminalidad.

Según el análisis, “las personas que en su infancia tuvieron que soportar frecuentemente golpes presentan de una manera desproporcionada un mayor interés en poseer armas en el futuro”. La muestra realizada a 45.000 estudiantes de entre 14 y 15 años en el 2007 y el 2008 mostró que aquellos a los que sus padres pegaban eran cinco veces más propensos a convertirse en criminales habituales, consumir drogas o faltar a la escuela.

La parte del estudio realizada en el 2010, muestra que solamente el 15 % de los niños estadounidenses son criados por sus padres sin ningún tipo de violencia física. Según los investigadores, este es uno de los factores que explican por qué en Estados Unidos se poseen más armas, se cometen más crímenes y se castiga con mayor severidad en comparación con otros países.

Bogotá es solo un pequeño espacio de lo grande de esta problemática. Dentro de la campaña de responsabilidad social, durante todo el año 2012 con mi equipo de trabajo realizamos un estudio sobre castigo físico, entre 1.324 adultos de todas las localidades de la capital y los resultados fueron alarmantes, Bogotá es una ciudad de adultos que fueron maltratados en su niñez y lo más preocupante, en su gran mayoría la conducta se repite con sus hijos.

De los 1.324 participantes, el 97 % recibió durante su niñez castigo físico, humillante y denigrante, lo que significa que la cifra de personas golpeadas y humilladas durante la infancia es muy alta.

Sorprendentemente, un 5 % de los encuestados aseguró que se debe mantener el castigo físico humillante y denigrante como forma de educar o reprender. Es decir que los niños de al menos estos 64 hogares están en riesgo de recibir castigo físico porque sus padres están de acuerdo con esta práctica.

El maltrato es una cruda e inexplicable realidad y sus consecuencias son claras. Las cifras de violencia contra niños, niñas y adolescentes demuestran que la mayoría de las situaciones se presentan al interior del hogar. Los agresores principales son familiares y conocidos, y en muchos casos la misma madre o padre. Es urgente realizar acciones de prevención que reivindiquen la importancia de garantizar los derechos de los niños

Tenemos un reto como sociedad de erradicar el castigo físico, durante siglos ha sido la forma más facilista de corregir a nuestros niños. Está comprobado que el castigo que atenta contra la integridad de nuestra niñez deja huella. Debemos buscar formas creativas y constructivas de educar y corregir sin maltratar. Debemos denunciar, no permitir que a nuestro alrededor suceda el maltrato, nadie tiene derecho a golpear a otra persona y menos si son seres indefensos. Recordemos que si los niños están bien, todos estamos bien.

*Periodista y Concejal de Bogotá.

Fuente: http://www.semana.com/opinion/articulo/maltrato-infantil-opinion-martha-ordonez/359076-3

¡Haciéndose amigos!

http://juandesola.org/2013/10/07/haciendose-amigos/


Un niño y una perra. Son los dos y únicos protagonistas de esta historia ejemplar de amistad, respeto y admiración el uno por el otro. El pequeño Hernán convive con Síndrome de Down. Conoció a una labradora llamada Himalaya. A partir de ahí, las cosas fueron rodadas para ambos.
El menor siempre era reacio al contacto con otras personas, según confiesa su madre. Reconoce que la relación con la mascota se está convirtiendo en algo extraordinario, “casi fantástico”.

Fuente: http://juandesola.org/2013/10/07/haciendose-amigos/ en el Blogg Referencias